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Archive for 7 agosto 2011

La custodia compartida  contemplada en nuestra legislación para el caso de que no exista acuerdo entre las partes hace que, en la práctica,  sea suficiente con que una de ellas se niegue a compartirla para que, sin necesidad de otra argumentación, y con independencia de que ambas hayan estado desde siempre implicadas por igual en el cuidado de la prole, pueda el juez desestimar esta posibilidad, atribuyendo a tan sólo una de ellas la custodia exclusiva.

Ésta recae en la madre en 9 de cada 10 casos, lo que supone una decisión atribuída en base a unos patrones sexistas propios del siglo pasado. Los mismos, han de ser superados en aras de garantizar la igualdad sustancial de  mujeres y hombres. Pues, si bien, es verdad que la mujer ,en la actualidad,  ha ido ganando terreno en aspectos de la vida laboral y social en los cuales antes no tenían cabida, me atrevería a decir con total seguridad que no ha pasado lo mismo en lo concerniente al hombre. Así, los mismos, aún siguen teniendo la carga familiar de ser los titulares de la obligación de aportar el sustento económico necesario para el buen funcionamiento del hogar y, por tanto, este hecho en sí los aleja de la función de “amo de casa” que se sigue depositando en manos de la fémina.

Sigo sin entender que muchas mujeres no compartan este hecho, pues en su mayoría son las mismas que van de progres y que reclaman para la mujer un trato no discriminatorio, el mismo que se le está dando al hombre  en la actual legislación en materia de derecho de familia.

Casos que nos llegan a través de los medios, de hombres que han tenido que regresar a casa de sus padres o vivir en caravanas, ya que  no han podido hacer frente a los gastos ocasionados en el pago de la pensión a los hijos e inclusive  a la convertida ya en excónyuge, sumado al hecho de seguir teniendo que costear la hipoteca de la que hasta el momento del divorcio era también su residencia, ponen de manifiesto sus carencias y su necesaria revisión.

Más a colación de esto último,  leía recientemente acerca de que la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo establecía que la hipoteca en casos de divorcio se pagará al 50% debido a que es una deuda de la sociedad de gananciales, y no es una carga del matrimonio, sentando por tanto una nueva doctrina en la que los Magistrados sostienen que “la viviena se ha contraído por ambos cónyuges en su beneficio y el bien adquirido corresponderá a cada uno de ellos por  mitad”. Se pagarán las cuotas al 50% mientras no se haya liquidado la sociedad de gananciales. Esta reciente sentencia revoca otra de la Audiencia de Valencia en la que se atribuyó al ex marido, que tenía una mejor situación económica, el 80% de la hipoteca y a la mujer el 20% restante.

Otro hecho que vislumbra un cambio hacia el futuro respecto al derecho de familia, lo supone la creación e introducción de la ley 25/2010 del libro segundo del Código Civil de Cataluña, relativo a la persona y la familia. Y con ella, también, del término corresponsabilidad parental. Se estima que, en general, la coparentalidad y el mantenimiento de las responsabilidades parentales compartidas reflejan materialmente el interés del hijo por continuar manteniendo una relación estable con los dos progenitores. La igualdad de derechos y deberes entre los progenitores elimina las dinámicas de ganadores y perdedores, y favorece la colaboración en los aspectos afectivos, educativos y económicos. Recientemente, Francia, Italia y Bélgica han adoptado normas en esta dirección. Eso no impide, sin embargo, que la autoridad judicial deba decidir de acuerdo con las circunstancias de cada caso y en función del interés concreto de los hijos.

Se tiene que superar, por tanto, la concepción e imagen del padre o madre no custodios visitadores, como forma de contribuir a hacer efectivas las previsiones de la Carta Europea de los Derechos del Niño cuando expone que “Todo niño tiene derecho a gozar de sus padres. El padre y madre tienen una responsabilidad conjunta en cuanto a su desarrollo y educación..”, “En caso de separación de hecho, legal, divorcio o nulidad, el hijo tiene derecho a mantener contacto directo y permanente con los dos padres, teniendo ambos las mismas obligaciones” (arts. 8. 11º y 13º) y de la Declaración Universal de Derechos Humanos (vigente en España, en teoría), la cual dice que “Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio”.

Conclusión, con los nuevos tiempos el concepto de familia ha cambiado y, por tanto, las leyes que lo regulaban han quedado obsoletas en muchos casos. Siendo necesaria la incorporación de mecanismos  en el derecho que den respuesta a las necesidades surgidas de este hecho en sí.

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